fbpx

Síntomas de implantación embrionaria

 

Cuando una paciente o pareja tiene que realizar un tratamiento fertilidad siempre hay incertidumbres, dudas, miedos…

Una de estas dudas surgen en el momento posterior de transferir los embriones al útero.

 

¿Se pueden notar síntomas tras la implantación embrionaria?

Existen algunos síntomas que indican que se ha producido la implantación embrionaria y que dan esperanza a las pacientes que están intentando quedarse embarazadas.
Estos síntomas son muy diversos y es importante saber que, a veces, el hecho de no tenerlos no implica que no haya habido implantación.

 

¿Cuándo se produce la implantación del embrión? 

La implantación sucede cuando el embrión entra en contacto con el endometrio (capa más superficial del epitelio del útero, que a su vez representa la mucosa que recubre el interior del mismo).

Para que el embrión pueda implantarse tendrán que ocurrir antes varios cambios en su estructura celular.

Así mismo el endometrio tiene que estar receptivo y permitir la implantación del embrión. Las hormonas responsables de preparar al endometrio para la implantación y su posterior aportación de nutrientes y oxígeno son la progesterona y los estrógenos.

 

 ¿Por qué el embrión no es rechazado por el sistema inmunológico de la madre?

La gestación constituye un estado transitorio de equilibrio en el que el sistema inmunitario de la madre debe, por una parte, tolerar los antígenos del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH) paternos; y por otra, mantener una respuesta efectora adecuada de protección frente a agentes patógenos.

A su vez, el feto desarrolla mecanismos de protección frente al sistema inmunitario materno.

 

Los síntomas más frecuentes de implantación embrionaria son: 

– Pinchazos o dolor abdominal: Unos días después de la transferencia se puede sentir dolor en la parte baja del vientre. Algunas mujeres piensan vendrá su regla. La intensidad es menor que la de los cólicos del periodo menstrual y suelen durar un día o dos.

– Sangrado de implantación: En la mayoría de mujeres no se produce ningún sangrado, pero existe un 20% que tiene pérdidas de sangre. Su duración y cantidad es variable, igual que la menstruación, pero se diferencian de esta ya que son de color rosado claro o marrón oscuro, menos abundantes y no tienen coágulos.

– Cambios en el estado de ánimo.

– Náuseas matutinas.

– Aumento de tamaño y/o sensibilidad en los pechos.

– Ganas frecuentes de orinar.

– Dolor en la zona lumbar.

– Acidez de estómago.

 

Puede que no hayas tenido ningún de los síntomas anteriores y estés embarazada o por el contrario que hayas notado cambios y, sin embargo, no lo estés. Por este motivo SIEMPRE debemos consultar al especialista cumpliendo sus orientaciones.

 

El tiempo de espera es un proceso difícil que genera expectativas. Se debe intentar estar lo más relajada posible y esperar a confirmarlo con un test de embarazo y una visita a su médico.

 

Comparte este artículo
Share on Facebook
Facebook
Email this to someone
email
Pin on Pinterest
Pinterest
Tweet about this on Twitter
Twitter